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Celia Campos

Arcilla Polimérica, Costura Creativa y Personalización Cricut

“El que trabaja con sus manos es un trabajador manual; el que lo hace con sus manos y su cabeza es un artesano, pero el que trabaja con manos, cabeza y corazón es un artista.”
Lous Nizer

Los distintos tipos de tejidos se diferencian en aspectos como el origen de la fibra que lo compone, la manera de fabricación, el entramado, el grosor, la torsión o la separación de los hilos. En función de las características necesarias o deseadas para la creación de una prenda o complemento debemos elegir el tipo de tejido adecuado para ello. Así, podemos seleccionar un tejido con más caída o con más cuerpo, más o menos resistente, más o menos susceptible a marcar arrugas, con superficie más o menos lustrosa, etc.

Según su composición los podemos dividir en:

Naturales: producidos a partir de fibras vegetales (algodón, lino...) o fibras animales (lana, seda...)
Sintéticos: creados exclsivamente por compuestos químicos (polyester, nylon, spandex)
Artificiales: creados a partir de una base de origen natural que pasa por un proceso artificial o químico para lograr el acabado final (rayón, acetato...)

Una vez obtenidas las fibras, se hilan y se tejen para formar el tejido. Según la manera en que las hebras están tejidas, pueden clasificarse en:

TEJIDOS PLANOS: según el tipo de intercalado o intersección entre la horizontal (trama o contrahilo) y de la vertical (urdimbre o dirección del hilo), existen tres ligamentos básicos:

Ligamento TAFETÁN: Es el más sencillo, en el que los hilos del a trama se alternan con la urdimbre pasando una vez por debajo y una vez por encima, resultando un entramado similar al utilizado en cestería de mimbre. Presentan una caída con formas duras en los pliegues. Tienen cuerpo y aguantan cierto volumen. Son indicados para realizar pliegues o tablas y puede mantener volúmenes de drapeados.
Ejemplos: Popelín (de algodón), percal, batista (más fina que popelín, típica de ropa de cama o sábanas), cretona, batista (más fina que popelín, típica de ropa de cama o sábanas), loneta, glasilla (utilizada para crear prototipos, también denominado lienzo moreno o retor), tencel, voilé... Las denominadas tafetas presentan una superficie más lustrosa, con aspecto brillante o efecto tornasolado y suelen ser de seda, aunque existen sucedáneos de poliéster.

Ligamento SARGA: es el que presenta el tejido vaquero o denim. En su superficie se distinguen rayas inclinadas en sentido diagonal. Este entramado le confiere mucha resistencia al tejido, aceptando realizar costuras de refuerzo, por lo que es ideal para la confección de prendas de trabajo.
Ejemplos: vaquero, denim, mezclilla, dril, gabardina, espiga (herringbone), cheviot, twill, mezclilla... También lo es el paño, aunque su superficie suele ser afelpada y no se distinguen las diagonales.

Ligamento SATÉN o RASO: en este tipo de entramado la urdimbre pasa 4 hilos por encima de la trama y 1 hilo por debajo. Al existir más cubriente de hilos de la urdimbre y ser más finos que los de la trama, su estructura otorga a la superficie de una de sus caras de un brillo natural o satinado, lo que hace que el tejido resulte liso y deslizante por dicha cara. La denominación raso se suele asociar a los compuestos por fibras de seda o poliéster, mientras que el satén se asocia al algodón.
Ejemplos: crepé satén (satén de crespón), piel de angel, raso (comunmente utilizado como forro), mikado...

El crepé como tal proviene del latín "crispus" (arrugado) y su superficie es de aspecto granular por tejerse con un hilo fuertemente sobregirado, lo que proporciona un acabado ligeramente rizado. Su diagrama de ligamento recuerda al juego tetris. Es una mezcla entre ligamentos raso y tafetán.

TEJIDOS DE PUNTO: son tejidos elásticos y están formados por un solo hilo continuo que se entrelaza formando lazadasa o bucles conectados entre ellos, que se deforman agrandándose al estirarlos y vuelven a su tamaño original si se dejan de estirar, lo que confieren al tejido la flexibilidad característica.

TEJIDOS NO TEJIDOS: son conocidos como TNT. Se crean a partir de procesos químicos y mecánicos en los que la materia prima se prensa con calor para obtener una tela afieltrada. Deben plancharse a temperatura baja para no deformarlo ni dañarlo.
Ejemplos: algunas entretelas, fiselina y capas de mascarillas quirúrgicas.

Una vez unidas las fibras, pueden pasar por algún proceso que les proporciones un acabado especial. Entre los más conocidos se encuentran el plisado (plegado de la tela por medio de calor), acolchado (reforzado de tejido adhiriendo capa de guata) o encerado (aplicación de producto químico para la creación de una fina capa repelente al agua).

 

 

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