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Celia Campos

Arcilla Polimérica, Costura Creativa y Personalización Cricut

“El que trabaja con sus manos es un trabajador manual; el que lo hace con sus manos y su cabeza es un artesano, pero el que trabaja con manos, cabeza y corazón es un artista.”
Lous Nizer

El trabajar la arcilla polimérica consiste básicamente en acondicionarla antes de comenzar con el modelado de la pieza, después del cual se procede su horneado para que endurezca y coja resistencia. Posteriormente, si se desea, se pueden proporcionar distintos acabados a su superficie.


ACONDICIONADO

Lo primero que se debe hacer al abrir un paquete o pastilla de arcilla polimérica es acondicionarla y prepararla para el modeladoEste tratamiento previo al modelado consiste en amasar la arcilla para homogeneizar y suavizar su textura ablandándola. Con ello se consigue que resulte más fácil trabajarla y se evita la aparición de grietas durante el horneado. Un acondicionado insuficiente puede provocar que la pieza resulte frágil y poco resistente una vez cocida. Podemos hacerlo manualmente o con ayuda de la laminadora o máquina de pasta.

Para un acondicionado habitual se procede a cortar láminas, se colocan de forma parelela con los extremos mínimamente superpuestos y se presiona el conjunto con el rodillo para unirlas. Después se pasa el conjunto por el mayor grosor de la laminadora, se pliega por por la mitad, se vuelve a pasar por la laminadora y se repite hasta acabar de acondicionarla. Es importante que introduzcamos la lámina plegada por el lado del pliegue para evitar atrapar el aire con la consecuente formación de burbujas, que aparecerán y se apreciarán en la superficie tras el horneado.

En ocasiones nos encontramos con que la arcilla polimérica ha quedado dura, seca y quebradiza. Esta masa difícilmente trabajable puede recuperarse con un acondicionado adecuado y mezclándola con algún producto que ayude a ablandarla.

Si la arcilla está dura pero no parece quebradiza, podemos comenzar el acondicionado golpeando la masa con una herramienta a modo de mazo. Los golpes ayudará a que se ablande ligeramente para continúar después con el acondicionado, teniendo que dedicar algo menos de esfuerzo.

Si la dureza es mayor y está tan seca que al intentar cortarla se desmenuza, tendremos que trocearla y añadirle una pequeña cantidad de aceite o arcilla polimérica líquida de la misma marca. Después deberemos amasar hasta que se haya mezclado bien. Podemos ayudarnos de una trituradora para el troceado previo al acondicionado.

También existen productos ablandadores que nos permiten recuperar arcilla polimérica dura o quebradiza facilitando su acondicionado como son Fimo Mix QuickSculpey Softener y Cernit Magic Mix.

En 2014 apareció en el mercado una máquina llamada Never Knead diseñada para el acondicionado de arcilla, que reduce el esfuerzo a realizar en esta labor. 

Si por el contrario, lo que ocurre es que nos resulta algo blanda y pegajosa al tacto, podemos eliminar exceso de plastificante colocando la masa laminada entre dos folios con algún peso ligero encima para que absorban parte de aceite de la arcilla.


MODELADO

Una vez que la arcilla polimérica ha sido correctamente acondicionada, podemos comenzar a modelarla, pudiendo aplicar infinidad de técnicas para crear la pieza deseada.

Para trabajar la arcilla polimérica, además de utilizar nuestras manos, podemos ayudarnos con otras herramientas. Así mismo, la arcilla polimérica puede mezclarse o combinarse con otros materiales para conseguir diferentes efectos.


HORNEADO

Una vez tenemos modelada la pieza, hay que hornearla para que adquiera una consistencia dura e inalterable al tacto. Para ello se utiliza un horno eléctrico, ya sea el doméstico o uno de sobremesa, controlado la temperatura y el tiempo de cocción. Si no estamos seguros de que el termostato del horno esté bien regulado podemos utilizar un termómetro de horno para controlar la temperatura durante el proceso de cocción.

Antes de introducir las piezas en el horno debemos precalentarlo. Para un resultado óptimo debemos seguir las instrucciones que especifica el fabricante en el embalaje. Según la marca las condiciones de cocción varían. La temperatura oscila entre los 110ºC y los 150ºC y el tiempo entre 20-30 minutos:

Fimo: 110 ºC 30 minutos
Sculpey: 130 ºC 15 min por cada 6 mm de grosor.
Cernit: 100-130ºC 30 min
Kato Polyclay: 150ºC 10 min

La arcilla se puede hornear varias veces si es necesario, siempre que no se exceda la temperatura máxima indicada por el fabricante. También debemos tener en cuenta que si horneamos las piezas durante más tiempo a una temperatura más baja de la indicada por el fabricante, la arcilla polimérica no se cocerá bien y la pieza resultante quedará frágil y poco resistente.  

Para la realización de piezas complejas es posible agregar arcilla cruda sobre arcilla ya cocida para posteriormente volver a hornear.

Para su horneado podemos colocar las piezas en una bandeja sobre papel de horno o sobre un folio, aconsejable sobre todo si la bandeja es de metal para evitar que la superficie en contacto adquiera brillo. Es importante también no colocar las pieza muy juntas entre sí para evitar que se suelden durante la cocción. Una vez extraídas las piezas del horno se deja reposar evitando manipularla hasta que se enfríen.

Si lo que horneamos son cuentas, para evitar que se deformen podemos introducirlas en un palo de madera o metal y colocar los extremos sobre un soporte que las mantenga separadas de la superficie.
La temperatura de cocción de la arcilla polimérica es relativamente baja, por lo que podemos introducir junto a ella multitud de materiales que la resisten para su decoración o con otro fin.


ACABADO

Dependiendo del trabajo realizado y el aspecto que deseemos proporcionar a las piezas finales, podemos efectuar distintos acabados sobre ellas.

Antes de proceder a cualquiera de los tratamientos que aquí aparecen, las piezas deben estar horneadas y frias.

 

Pegado:

Para unir piezas de arcilla polimérica cocida a superficies de material rígido como fornituras metálicas, un adhesivo adecuado es la resina epoxi, una cola sintética de dos componentes (adhesivo y endurecedor)que deben ser mezclados en cantidades iguales antes de su aplicación. Ejemplo: Araldit Fusion.

Otra opción son los pegamentos de cianocrilato monocomponente que nos sirve para unir las piezas cocidas a superficies de material rígido y para unir piezas de arcilla ya cocida entre sí. Recomiendo el Loctite PowerFlex, ya que, además de ser de facil aplicación y secado rápico, posee una composición enriquecida con caucho que garantiza un acabado flexible y resistente a vibraciones.

También suelen dar buen resultado algunos pegamentos en gel como el Loctite en gel y el Ceys Triaction.

Para unir piezas a materiales textiles podemos utilizar pegamento de PVA (acetato de polivinilo), más conocido como adhesivo vinílico. Cuando se desea un efecto vitreo sobre la superficie de la pieza puede aplicarse un adhesivo dimensional de base al agua como Diamond Glaze3D Crystal Lacquer o Dimensional Magic (Mod Podge), que pueden ser teñidos con tintas y acuarelas.

Recordad que los pegamentos formulados por marcas de arcilla polimérica deben ser horneados para su endurecimiento. Podemos utilizarlos por tanto para unir partes de arcilla polimérica ya horneadas, para añadir fragmentos de arcilla polimérica en crudo sobre piezas ya horneadas o para adherir piezas a otras superficies de material resistente a la temperatura de horneado. Ejemplos: Cernit GlueBake & Bond (Sculpey), Polygue Flexible (Kato Polyclay).

También existen pegamentos que resisten altas temperaturas superiores a las del horneado, como es el caso de Pattex Nural 23  o el Poly Bonder de Lisa Paveka que resiste hasta 150ºC.

 

Barnizado:

Se puede aplicar una capa de barniz para proporcinar un acabado satinado, mate o brillante, o para proteger la superficie de la pieza si queremos conservar algún componente o color.

Existen barnices acrílicos especialmente indicados por las propias marcas de arcilla polimérica para sus productos.

Fimo y Sculpey comercializan barnices transparentes a base de agua que secan completamente en unas 24 horas. La limpieza de los utensilios con los que se aplique sólo requiere agua y jabón. El de Cernit seca en 48 horas, se recomienda aplicar 2 o 3 capas dejando secar y debe ser horneado una vez seco para su correcta fijación.

Otra opción es el barniz de poliuretano al agua como el de las marcas Americana o Vallejo, es un barniz de gran resistencia, capaz de generar una capa protectora frente a agentes externos. Su secado es más rápido y los utensilios se limpian también fácilmente con agua y jabón.

Antes de aplicar el barniz, es importante que la pieza esté completamente fría y limpia y es recomendable utilizar un buen pincel. Si deseamos aplicar dos capas debemos dejar secar bien la primera.

Hay algunos barnices cerámicos que no son compatibles con la arcilla polimérica, como ocurre con el Quilosa de Sintex.

Un producto muy utilizado para sacar brillo a las piezas de arcilla polimérica una vez lijadas es la cera o pulimento para suelos. El Future en USA o Johnson´s Klear en Europa es una marca muy utilizada. Otra que da buen resultado es el Barniz Cera Dilux. Estos productos se aplican con un paño suave y seco.

 

Lijado:

Para lijar la superficie de las piezas lisas se emplean lijas de agua de los números 400, 600, 800, 1000 y 1200, son papeles de lija que podemos encontrar en ferreterías y establecimientos de bricolaje. El lijado se realiza en húmedo para evitar rallar la superficie de la pieza y para facilitar la limpieza y que el polvo no quede en suspensión y haya riesgo de inhalación.

Para eliminar las imperfecciones más notables basta con pasar la lija de grano más grueso (número más bajo). Si queremos una superficie más suave, se lija durante unos minutos con cada número, comenzando con la lija de grano más grueso y repitiendo el proceso con cada una de las lijas, aumentando gradualmente el número hasta utilizar la de grano más fino. Cuanto mejor sea el lijado, mayor brillo obtendrá la superficie al pulirla.

También existen en el mercado unos abrasivos sobree almohadilla conocidos como Micro Mesh que se utilizan para suavizar la superficie después de haber eliminado las imperfecciones más notables. En ellos, la numeración 1500 podría corresponderse a un grano 400 de las lijas de agua.

 

Pulido:

Para proporcionar brillo a la pieza sin necesidad de aplicar ningún producto se recurre a su pulimento después del lijado. Para ello se emplea un mini taladro eléctrico acoplando el accesorio de pulido, pudiendo agregar círculos de material textil como medias, bayeta, fieltro, etc., procurando no presionar demasiado para evitar marcas por fricción. También es posible realizar el pulido manualmente frotando enérgicamente.

 

Perforado:

Muchas veces nuestras piezas deben ser agujereadas, sobre todo si se trata de piezas o cuentas que queramos incluir en montaje de bisutería u otros complementos que lo requieran. Podemos hacerlo en crudo o una vez horneada.

Si se decide agujerear en crudo, es aconsejable agujerear primero por un lateral hasta la mitad del grosor y continuar la perforación desde el otro extremo hasta comunicar el agujero. Se realiza introduciendo mediante pequeños giros un punzón.

Si la pieza se va a perforar una vez cocida, lo más adecuado es utilizar un mini taladro manual o eléctrico, teniendo cuidado de sujetar bien la pieza.

 

Grabado/Tallado:

Sobre la superficie de las piezas una vez horneadas pueden realizarse marcas con herramientas punzantes o con gubias utilizadas para carvar sellos. De ésta forma conseguimos líneas con borde más definidos que los realizados en crudo.


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